Le dí la cena al niño, me pegue una ducha rápida, con depilación incluida (por si las moscas) y me fui pa su casa.
No pasó nada, pero estuvimos de charla desde las 11 hasta las 4 de la mañana y pillamos una torta de agarrate, pero nos reimos muchisimo, y por fin, pudimos hablar abiertamente como estaban las cosas o podrían estar entre él y yo y la verdad es que ahora me encuentro mucho más tranquila. A ver, no es lo que me hubiese gustado escuchar pero al menos ya se a que atenerme...y comienza el PLAN B. "A la conquista del hombre indomable"
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